La encía que rodea a los dientes y cubre el hueso, es la encargada de mantener protegidos a los dientes y hueso de las agresiones externas (bacterias, tabaco y otros factores). Cuando la encía se ve afectada, normalmente por la enfermedad periodontal (piorrea) comienza el proceso de degradación de la misma, seguida de la destrucción del hueso y la pérdida de los dientes.
Cuando la enfermedad esta más avanzada tenemos:
Muchas veces en personas que tienen genéticamente la encía más gruesa y son muy fumadores se enmascaran todos estos síntomas y la única forma de saber que esta afectado es haciendo radiografías, por lo que es muy importante la prevención.
Pero el avance de esta enfermedad dependerá de que el paciente tenga una predisposición genética y esté agravado por los siguientes factores:
La periodontitis es la inflamación de la encía con perdido de tejido, formandose las llamadas bolsa periodontales que hace que las bacterias progresen hacia el hueso destruyendolo. Así que, para solucionarlo habrá que hacer un tratamiento de encías, por lo que una limpieza bucal no servirá para nada.
En las fases iniciales o moderadas de la enfermedad tendremos que hacer un raspaje y curetaje de las raices de los dientes para quitar ese sarro y bacterias que estan debajo de la encía.
En fases avanzadas tendremos que realizar microcirugía para solucionarlo, con anestesia local y sin ningún riesgo para el paciente.Finalmente se pasa al mantenimiento.
Estas fases son igual de importantes, y sino se realiza correctamente alguna de estas fases, fracasa el tratamiento. Por ello, es muy importante que sea un periodoncista el que trate las enfermedades relacionadas con la encía.
El primer año suele realizarse cada tres o cuatro meses ya que es el periodo que más debemos controlar para evitar las recaidas. Posteriormente dependiendo del tipo de enfermedad periodontal que tengamos, los habitos de higiene, tabaco, etc... propondremos un plan de mantenimiento para garantizar el exito a largo plazo.
Así que, podemos decir que el mantenimiento es igual de importante que el propio tratamiento.